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Kabalah

UNA FORMA DE VIDA: “LA KABALAH”

Al escuchar esta palabra has observado que se produce una reacción muy curiosa: ...”¡Kabalah!... eso es muy complicado ¿no?”. Yo sonrío y contesto sin dudarlo: “¡En absoluto!”

No es complicado pero sí muy comprometido, ya que entras en la búsqueda interminable de ti mismo y eso te pide, una y otra vez, que camines hacia la UNICIDAD de donde vinimos, aunando la dualidad o multiplicidad que creemos ser.

La Kabalah es una forma de vida y una compañera que no te abandona en ninguno de nuestros aspectos: el físico, el psíquico, el mental y por sobre todo el espiritual.

Conociendo la Kabalah puedes interpretar cualquier texto bíblico de cuatro formas distintas:

PESHAT, por el sentido literal del texto.

REMEZ, por el sentido alegórico, que alude a las cosas, situaciones o personas que podamos comprender.

DERASH, por el sentido interpretativo de las escrituras sagradas, a través de la comparación de las palabras, de los versículos bíblicos y a través de analogías.

Y por último, por SOD, el método místico o interpretación mística de los textos sagrados.

La letra inicial de estos cuatro métodos, nos da la palabra PÁRDES, cuyo significado literal es “Huerto de árboles frutales”, y en lenguaje kabalístico “Paraíso”, lugar del que partimos y al que deseamos volver...

A la Kabalah se la conoce también con el nombre de “La Sabiduría del Corazón”. La primera letra del Antiguo Testamento y la última forman la palabra “Corazón” (LEB, Lamed-Bet) y la suma de los valores de estas dos letras nos da 32: los treinta y dos senderos de sabiduría que aparecen en el Árbol de la Vida, formados por las veintidós letras del alfabeto hebreo y por las diez sephirot.

Así el cabalista se adentra primero por los 22 senderos, descubre los valores internos, externos y secretos de cada letra, mirando las señales que dejaron aquéllos que antes los recorrieron. Así va caminando por el DERASH (sendero). Así ve también que hay otro nombre para sendero y descubre que NETIVOT es el nombre que dan al sendero que tú haces con tus acciones, pensamientos y palabras a través de tu caminar por la vida.

No encontraremos en la Kabalah una religión, pero sí infinitos puentes para que el alma los atraviese y encuentre alimento para su espiritualidad. Por la Kabalah, un judío llegará a ser un mejor judío, un cristiano un mejor cristiano y un agnóstico indefectiblemente dejará de ser incrédulo... ”porque el Señor está junto a los que le llaman con sinceridad” (Salmo 145,18).

Entrar en el mundo mágico y maravilloso de la Kabalah es entrar en nuestro palacio enorme desconocido... Es ir descubriendo cada habitación, cada sala, cada rincón, con las llaves de la voluntad, del estudio, del amor y la unidad que vamos encontrando en cada palabra, en cada letra, en cada símbolo...

A través de la Kabalah, uno aprende el destino específico al que quiere llegar, y sigue el mapa e interpreta los símbolos, disfruta del paisaje y no tiene prisa, pues el tiempo es de Dios.

La Kabalah es la espiritualidad hecha alegría. Te ayuda a desligarte de dependencias y te hace más receptivo a la guía del YO central. Te acerca al poder soporte del Universo, para que por ti mismo encuentres ese poder.

La Kabalah te descubre lo que está más allá de las apariencias. Es como una red echada al mar de lo infinito y así te proporciona alimento. Nuca te comerás la red, pero sí le darás gracias por esa aportación que te nutre.

La Kabalah es trabajo, voluntad y amor, búsqueda sin cansancio, pero nunca una dependencia.

Hay muchas luces en su camino, que nos muestran el terreno que pisamos, la senda central que nos devolverá al Uno, al centro de los centros, a nuestra esencia. Cuanto hoy he compartido contigo no es mío, nada me pertenece, te doy con estas líneas mi sincero deseo de amor y gozo al trabajar la Kabalah.