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Introducción


El nombre que nos identifica, ya os dirá cuál es el estudio al que estamos abocados, porque hemos logrado recibir, descubrir y compartir los beneficios de las Virtudes o Ángeles que, desde el nacimiento hasta nuestra muerte o regreso al Padre, nos acompañan, despiertan la Conciencia y actualizan la Escala de Valores con las que nos movemos en ésta vida, para nuestro propio beneficio y el de la Humanidad a la que pertenecemos.

Es lógico pues que deseemos responder a la pregunta que muchas personas nos hacen ¿Existen realmente? ¿Qué son los ángeles? ¿Son esos seres representados iconográficamente con un ropaje blanco inmaculado, alas enormes, y rostro “angelical” que nos miran beatíficamente en todas las pinturas que los representan, que nos cuidan protegen y arropan bajo sus blancas alas? Su descripción es el deseo de buscar un símbolo que los represente, pero los ángeles son mucho más que todo eso.

Sabemos por el Concilio Leteranense IV, celebrado en 1215, que ya afirmó la Iglesia cristiana: los ángeles existen. Nosotros también lo creemos.

En la Concordancia de las Escrituras hay páginas enteras que nos remiten a momentos en que participan en el acontecer de la Humanidad, y que podemos leer y releer en el Antiguo y nuevo Testamento.

Pero sentimos que hay que empezar contestando a la pregunta ¿Qué es un ángel?.

Esta palabra se deriva de diversos idiomas: del hebreo “malakh” (delegado o embajador) del persa “angaros” y del griego “angelos” (mensajero).

Entendemos su misión como trasmisores a la Humanidad de un mensaje divino, y como “agentes” a sus ordenes: Bendecid a Yaveh, vosotros los ángeles, que sois poderosos y cumplís mis ordenes (Salmo 102, 103-20).

En Daniel 10 -13/21) les asigna cuidar a cada nación.

En Apocalipsis 1-20 cuidan de las Iglesias “las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias.

Nos ayudan a ser fieles al Señor y cumplir nuestra misión, Salmo 91, 11-12, donde podemos leer: “” El dará ordenes sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos. Te llevará en sus manos para que en piedra no tropiece tu pié.

Son evangelizadores (Lucas 2 10) anunciando la buena nueva de la Encarnación y Resurrección de Cristo.

Y como conocemos por sus últimos mensajes: sus energías nos ayudan a que la negatividad no prevalezca, a que no caigamos en el error de equivocarnos y nos perdamos en la rotunda dualidad bien-mal, así como a encaminarnos y ayudarnos con sus infinitas virtudes.

En Mateo 8,36 16,27 Lucas 9,26 ya se nos anuncia que “”El hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre con los santos ángeles” refiriéndose a la “parusia” o segunda venida de Cristo a la tierra, en la que tendrán como función ser testigos del supremo juicio.

Ahora que ya co

Ahora que ya comprendemos lo que creemos son, la pregunta siguiente sería ¿Cómo conectar con ellos? ¿Cómo acceder a sus virtudes? ¿Cómo recibir el beneficio de su vivificadora acción?.

Múltiples y variados son los senderos, caminos, carreteras y autopistas para acceder a ellos, y somos únicamente los seres humanos, los que podemos conectar a todo ese potencial encerrado en nuestro interior, a esa fuerza y energía que está esperando ser utilizada.

Jesús ya nos decía “Llamad y se os abrirá” “Pedid y Recibiréis” “Buscad y Hallareis” En eso estamos y por eso lo compartiremos con vosotros que hoy, y no por casualidad, habéis accedido a está web.

A través de éstas páginas compartiremos la información que podéis utilizar y poner en marcha cada uno de vosotros, ya que nadie puede encargar su propio trabajo a otros.

Lo que si podemos aseguraros con toda veracidad, es que se recibe el ciento por uno, que cualquier semilla plantada fructifica multiplicada y nos colma de beneficios.

Os invitamos pues, a seguir compartiendo para beneficio propio y el de todos los seres, situaciones, acciones y momentos que os rodean, la “conexión” con las Energías divinas, que están esperando ser llamadas para respondernos.

Recibir nuestra cordial bienvenida a este recorrido, que hoy compartimos sinceramente.